martes, 28 de marzo de 2017

Crítica: Passengers

El ser humano es egoísta por naturaleza, mirando siempre por sus propios intereses aunque ello implique perjudicar a otros. Aquello de que el fin, justifica los medios, desde luego no puede ser más humano. En ocasiones, la necesidad, nos hace tomar decisiones inhumanas (o humanas, vaya usted a saber que es peor) con tal de mantener encendida esa pequeña llama que todos llevamos dentro y que algunos llaman instinto de supervivencia. En nombre de este, somos capaces de las más audaces de las hazañas, por más mezquinas que estas sean. Luego están los miedos, esos demonios sin forma que nos acechan en los momentos más sombríos y hacen de la necesidad, esa afilada espada de Damocles sobre nuestra cabeza esperando el momento apropiado para ajusticiarnos por nuestros pecados, ya sean los que hemos cometido, o los que aun nos quedan por cometer. Somos lo que somos, solo humanos, y en ocasiones, cualidades que se nos presuponen inculcadas como la moralidad o el altruismo, nos son tan ajenas que casi suenan a chiste.

domingo, 26 de marzo de 2017

Crítica: From a House on Willow Street

En el cine, parece que el sentido común es proporcional al grado de autonomía de los guionistas, que como buenos artistas pueden creer estar por encima del raciocinio del resto de mortales. El artista siempre busca un aliciente en su vida que le haga entender el mundo en el que vive de una manera diferente, normalmente abstraída de la realidad. Lo malo es que cuando quieres dar forma a una realidad de una manera en la que necesitas evadirte de esa realidad, sólo pueden pasar dos cosas, que lo bordes con hilito de oro o que lo tiñas todo de marrón oloroso.

jueves, 23 de marzo de 2017

Crítica: Hellraiser: Bloodline

En 1987, Cliver Barker en su faceta de director y guionista llevó a la pantalla grande ‘Hellraiser’ convirtiéndose sin ningún tipo de duda en una cinta de culto, adorada y venerada por los amantes del género de terror. A pesar de que los espectadores recuerdan perfectamente a Pinhead, este no dejaba de ser una pequeña presencia en la cinta de Barker. El mito comenzó con ‘Hellraiser’ y poco a poco y gracias al resto de películas de la saga y a toda una serie de comics y novelas, este se convirtió en un referente del cine de terror. Si ghostface en ‘Scream’ preguntó a Casey Becker quién era el asesino en ‘Viernes 13’, lo mismo podría haber hecho acerca de este en ‘Hellraiser’

martes, 21 de marzo de 2017

Crítica: Hellraiser 3: Infierno en la Tierra

“Los sueños humanos, son tierra fértil donde sembrar las semillas del tormento. Ya estás madura Joey, es la hora de recolectar...”. Esta es tan solo una de las muchas célebres frases que dejaría para el recuerdo la tercera entrega de la saga “Hellraiser” iniciada por Clive Barker. “Hellraiser” (Clive Barker, 1987) y “Hellbound: Hellraiser II” (Tony Randel, 1988) son al erotismo, lo que “Hellraiser 3: Hell on Earth” (Anthony Hickox, 1992) a la pornografía. “Incluso el infierno tiene sus reglas”, se dice en un pasaje de la película. Anthony Hickox (sustituyendo a última hora a un despedido Tony Randel), quien previamente ya había grabado a navaja en la madera su particular “Anthony was here” dentro del género de terror con las dos entregas de “Museo de Cera” (“Waxwork” 1988), se las saltó todas, para no solo llevarse a la franquicia europea a los dominios de Hollywood, también a los cenobitas a la tierra.

domingo, 19 de marzo de 2017

Crítica: Hellbound: Hellraiser II

Sufrimiento, dulce sufrimiento. El sufrimiento es una característica tan humana que no puede pasar desapercibida ni para el resto de nuestros semejantes, ni para aquellos que nos miran desde un plano alejado del mortal. La capacidad para soportar el dolor físico y emocional es proporcional a nuestra habilidad para cerrar los ojos y aislarnos en un mundo que poco tiene que ver con el resto de los mortales. El sufrimiento nos acompaña y es real cuando se convierte en nuestro mejor amigo invisible, cuando comenzamos a cogerle confianza y nos abrimos en canal, cuando entendemos que es parte de nosotros y que sólo nosotros somos capaces de verlo y nos sinceramos ante él, nos rendimos y por fin lo asumimos. La amistad entonces se convierte en amor y ya estamos enganchados al sufrimiento. Ahora pongamos las cosas más interesantes y añadamos placer a la ecuación, ¿quién en su sano juicio puede negar la atracción de los Cenobitas?

viernes, 17 de marzo de 2017

Crítica: Hellraiser

"He visto el futuro del horror... y su nombre es Clive Barker". Stephen King. Puede sonar a tópico empezar a hablar de Clive Barker con esta cita, pero fue la conclusión de Stephen King tras leer Books of Blood y, dada su relevancia, acompañó durante los años 80 las portadas de todas las publicaciones de Barker (Liverpool, 1952). Hellraiser está basada en su propio relato, The Hellbound Heart, publicado en 1986 en el tercer volumen de la antología Night Visions, editada y organizada por el mismísimo George R.R. Martin, sí, el autor de Game of Thrones y quien además escribe una introducción. Posteriormente, el relato ganaría una publicación independiente como novela en 1988 y en castellano en el 1991.