jueves, 24 de julio de 2014

Sitges 2014: El cine de terror más actual estará en Sitges

La 47ª edición del Festival de Sitges, que se celebrará entre el 3 y el 12 de octubre, vendrá cargada de títulos muy esperados por los seguidores del cine fantástico y, especialmente, del género de terror. Así lo anunció ayer el director del Festival, Ángel Sala, durante la charla que mantuvo con los fans en la Fábrica Moritz de Barcelona. Sala desveló un puñado de nuevos films que integran la extensa programación de Sitges 2014. 

El terror sobrenatural tendrá un peso significativo este año, con buenas muestras de películas con casas encantadas y presencias siniestras que llegan desde la otra punta del planeta, como la neozelandesa Housebound, de Gerard Johnstone; o la australiana The Babadook, de Jennifer Kent. Otro ejemplo del género, Home, de Nicholas McCarthy, también se podrá ver en el marco del Festival. The Canal, de Ivan Kavanagh, cierra este cuarteto de títulos que harán saltar a los espectadores de la butaca con sus apariciones demoníacas. 

Pero en Sitges 2014 también habrá sitio para los films que tratan el género desde una óptica más humorística y pasada de rosca, como en el caso de Dead Snow 2, de Tommy Wirkola, en la que el único superviviente de la primera parte tendrá que combatir un ejército de zombies todavía mayor. Dos buenas dosis de zombies también están garantizadas con Goal of the Dead y Zombeavers, títulos que proponen mezclas imposibles de zombies con futbol y castores, respectivamente. El primero se trata de un film doble (dos partes de 70 minutos), dirigido por Benjamin Rocher y Thierry Poiraud; el segundo parte de la conocida premisa “grupo de jóvenes, vacaciones, diversión, alcohol y sexo” que se transforma en una orgía de sangre. Sin abandonar el tono de comedia, el Festival presentará Premature, de Dan Beers, la historia de un estud iante de secundaria que debe revivir reiteradamente la pérdida de su virginidad como si fuera un giro alocado de Atrapado en el tiempo. 

A las numerosas producciones asiáticas que el Festival ya ha confirmado para este año, se suma Live, del director de Dead Sushi, Noboru Iguchi. Un thriller de supervivencia basado en una novela de Yusuke Yamada. Desde Alemania llega Der Samurai, un film oscuro y ambiguo que ha sido descrito como thriller queer,dirigido por Till Kleinert y financiado a través de micromecenazgo. El último de los nuevos títulos confirmados ayer es The Curse of Downers Grove, película sobre los asesinatos de unos adolescentes atribuidos a una extraña maldición, dirigida por Derick Martini y coguionizada por el novelista Brett Easton Ellis, el autor de American Psycho, cuya versión cinematográfica inauguró Sitges 2000. 

Ángel Sala también ha adelantado dos documentales que estarán en la próxima edición del Festival. El primero de ellos es Doc of the Dead, una cinta que se ha definido como el “documental definitivo de la cultura zombie”. Dirigido por Alexander O. Philippe (The people versus George Lucas y The Life and Times of Paul the Psychic Octopus) y con las participaciones de Alex Cox, Simon Pegg, George A. Romero o Steven Scholzman, esta pieza analiza cómo el fenómeno zombie se ha popularizado en los últimos años en todo tipo de campos, como la literatura, las series o, incluso, la moda. El segundo documental confirmado es That Guy Dick Miller, de Elijah Drenner, dedicado a un aspirante a escritor que se convirtió en actor por accidente, y del cual todo el mundo conoce el rostro, pero desconoce el nombre. Compartiendo pantalla con figuras como Nicholson, De Niro, Schwarzenegg er o Los Ramones, ha trabajado con grandes directores como Scorsese, Corman, Fuller, Dante, Cameron, Demme y muchos más. En Sitges 2014 tampoco faltarán los clásicos. El Festival ha confirmado la proyección de Sorcerer, el film de William Friedkin de 1977, remake de El salario del miedo, de H.G Clouzot (1953), protagonizado por Roy Scheider, Bruno Cremer, y Francisco Rabal. 

Estas nuevas incorporaciones del Festival se añaden a la programación de una edición que inaugurará REC4: Apocalipsis, de Jaume Balagueró, que concederá el Gran Premio Honorífico a Roland Emmerich y que contará con las presentaciones de las últimas producciones de grandes directores como Jean-Luc Godard, David Cronenberg, Kim-ki Duk y Takashi Miike.

miércoles, 23 de julio de 2014

"Presentir", mediometraje que demuestra el talento patrio

Jorge Calzado es como un hombre del Renacimiento. Igual te escribe una novela, que te monta un buen guión de cine, rueda la película y se encarga de los efectos del maquillaje entre otras cosas. En "Presentir", se nos da a conocer con un mediometraje codirigido junto a David Vázquez y basado en una idea original y guión propios. 

Presentir es un descenso rápido a los diferentes mundos del terror de dos amigos, Sara (interpretada por Laura Arnaiz) y Ángel (Enrique Muñoz), que deciden acudir al piso que alquila el novio de esta, Sergio (Jesús Jiménez) a Marcos, (un guapísimo Daniel Rico) tras un presentimiento de Sara de que las cosas no van bien. 

Calzado nos enseña que presentir no es sino intuir, tener la sensación de que algo va a suceder, a la vez que nos muestra que en esto del terror bien ejecutado pocas veces funciona el presentimiento y cabe, sin lugar a dudas, la sorpresa. Porque Presentir es ante todo una sorpresa, una de las buenas. Con un presupuesto limitado pero exquisitamente bien empleado, la cinta, un mediometraje producido por Jesús Jiménez y New Arts Studio, comienza con un plano abierto de los dos amigos en un parque, tomando la decisión de seguir la intuición de Sara y acudir a casa de su novio Sergio. Pronto, una suave fotografía en blanco y negro, demasiado melosa quizás, nos introduce en el fondo opresivo de lo que vamos a encontrar mediante una subida de escaleras viejas y vertiginosos planos cenitales mientras la melodía de un violín machacón empeñado en ocultar la ejecución del piano nos prepara para lo peor. Sergio está muerto en su cama.

Rápido, fugaz, un fundido al negro de la noche madrileña sirve para espaciar la narración e introducirnos en algo mucho más retorcido que un mero asesinato. 

Con elementos que hacen guiños a lo mejor del terror reciente (y no tan reciente, esa llave atascada que cae, propia de Hitchcok) y cultas referencias que muestran el conocimiento del género de su autor, Presentir está muy lejos de lo que podríamos calificar como amateur, pues el buen hacer, fundamentalmente del director y guionista, los fabulosos maquillaje y efectos no profesionales y el más que decente diseño de producción y sonido, son propios de cualquiera de las cintas que encontramos en los mejores festivales de género, Sitges sin ir más lejos. 

Sin acabar de ser redonda, sobre todo por las irregulares interpretaciones de algunos de los miembros del reparto, es una opción más que recomendable y muy a tener en cuenta por su frescura, su mezcla valiente y arriesgada de subgéneros y las sorpresas que se van desentrañando en un guión del todo fabuloso, en el que encontraremos zombies, ouijas, rituales oscuros y hasta un retazo de gore que hará las delicias de cualquier adepto al género. 

Poe estaría más que satisfecho de ese velado homenaje a su corazón delator encubierto de cine en potencia y que ya ha sido traducido al alemán, inglés, francés e italiano. 

Nuestras desabridas carteleras de verano bien podían dedicarse a descubrirnos estos nuevos talentos patrios de cuando en cuando. 

Lo mejor: La labor de Calzado, guionista y director a seguir desde ya. Descubrir que con talento y buen hacer se pueden crear productos interesantes alejados de los grandes presupuestos y blockbusters y que Shyamalan, Zombie, Roth y algunos otros tienen marcada influencia en un cine no del todo visible que espera a ser descubierto. 

Lo peor: La irregularidad de las interpretaciones. Recomendable para cualquier amante del terror patrio en formato de corta duración.

lunes, 21 de julio de 2014

Crítica: Child of God

Sin pausa y tras la buena acogida de As I lay dying, James Franco se arroja en el trabajo de otro de los descendientes espirituales de Faulkner con esta dura, determinante y andrajosa novela de Cormac McCarthy, Child of God (1973). Descendiendo a las profundidades cavernosas más bajas de la depravación humana de la mano de Lester Ballard, el necrófilo más famoso de la literatura moderna; Franco emerge con una adaptación extremadamente fiel, cruda pero aun así relativamente confinada que comparada con sus trabajos previos sale vencedora. Y aun y todo, falla un poco en conseguir el más puro retrato electrizante de este desviado social y sexual. Si el éxito comercial permanece fuera del alcance para las cintas que exhuman fluidos corporales y cadáveres violados, la seriedad artística de la película y el compromiso irreprochable de Scott Haze en el papel de Ballard debería mantener a los devotos de Franco bien contentos. 

Dado el prestigio que consiguió The Road de John Hillcoat y All the Pretty Horses de Billy Bob Thornton, por no hablar del desarrollo épico de Blood Meridian, hay que darle crédito a James Franco por llevar a cabo este proyecto, este intento de proyecto de bajo presupuesto; cuando parece que Hollywood no tiene ningún problema en dar un trato millonario a McCarthy; por ejemplo; No es país para viejos de los hermanos Coen. Siendo uno de los primeros directores que se apuntó a dirigir Blood Meridian, Franco ha decidido empezar por lo bajo. Con una conducción narrativa brillante y un gancho como psicópata, Child of God es una de las novelas más cinemáticas de McCarthy, y el capitán de este barco entiende que un trabajo de cámara salvaje y rebelde es la mejor aproximación visual a la prosa sobria y llana del autor. 

Como la novela, la película (escrita por James Franco y Vince Jolivette) se divide en tres actos, marcados en pantalla con algún párrafo o texto extraído del libro, un mecanismo algo manido que afortunadamente se mantiene en el mínimo. La primera sección introduce y da cuerpo al ambiente místico local de Lester Ballard (Haze), un residente en 1960 en el condado Sevier, Tennessee; para el que las palabras paria e idiota del pueblo parecen ser inadecuadas. Primero le vemos empuñando un rifle e interrumpiendo una reunión del pueblo donde su propiedad está siendo subastada, luego le veremos defecando en el bosque con un detalle gráfico que quizá no hacía falta, Ballard es salvaje, lunático, violento y es un individuo singularmente perturbado, despojado y exiliado de sociedad como persona. 

Franco se apropia de la técnica de McCarthy de disponer de narradores sin nombre que cuentan la historia de la problemática infancia de Ballard, ayudándose de estas voces aleatorias sobre escenas cortas y que se funden al negro de manera abrupta, haciendo eco a los capítulos tersos del libro. Dada la idiotez general de lo que vemos a Ballard hacer – robar un pollo y disparar a una vaca sin motivo aparente, masturbarse mientras una pareja hace el amor en un coche – estos segmentos son divertidos, grotescamente. 

El humor se vuelve más escalofriante en el segundo acto, donde Ballard se encuentra de sopetón con los cuerpos de dos amantes y tras hacer la suya con el cuerpo de la chica muerta, decide llevársela a su cabaña de mierda donde ha creado su refugio para las noches frías de invierno. Lo que hace después con el cuerpo está jugado con gusto y no se sobre explota demasiado, con una medida de ternura real que sólo sirve para pintar un cuadro aún más abominable. A partir de este momento, es un tobogán de locura hacia el acto tres, donde Ballard convierte una cueva subterránea en una casa del horror, su total ostracismo de humanidad. 

Haze, un actor relativamente nuevo que decidió someterse a todos las maneras del Método de la locura para prepararse para el papel (incluso dormir en cuevas), hace lo que cualquier director podría pedir de un actor en este personaje y mucho más. Corre a toda velocidad por terrenos escabrosos y se retuerce a través de túneles oscuros, convulsiona su cuerpo como un hombre poseído, aúlla, ladra, gruñe y farfulla su discurso. Y de alguna manera y a pesar de todo esto, le otorga una especia de carisma y estrellato a este desagradable antihéroe que casi cae simpático. Es verdad que la famosa concepción de McCarthy de Ballard como “un hijo de Dios demasiado similar a ti, quizá”, le posiciona en la experiencia final humana más extrema pero le ofrece también explicaciones simples y reconfortantes de su patología particular. 

A pesar de todo el compromiso valiente o la actuación, la cinta no llega a ser tan aterradora como alguien esperaría de una figura que se inspira en el propio Ed Gein. La intensidad loca de Franco filmando y el estado primitivo evocador de Haze no casan con un guion que bebe demasiado de la literatura y se antoja como textos recopilados de la novela más que fruto de la propia cinta. 

Y la artesanía es considerable. Lenser y la colaboradora regular de Franco, Chrisina Voros; ruedan en una paleta muda de colores grises aburridos y marrones fangosos, y sacamos de ello una poesía tosca de algunas imágenes que encuadran a Ballard en un paisaje invernal. La edición irregular de Curtiss Clayton es a remarcar con una estética sin adornos, así como el compositor Embry que complementa esta historia bucólica con cambios de tono sombríos. 

Haze domina tanto la pantalla que ninguna otra interpretación destaca particularmente. Curioso sentimiento el que despierta en nosotros este retrato de una comunidad que vive aterrada por un individuo. La única excepción, Tim Blake Nelson; notorio entre caras desconocidas, marcando la nota correcta como el sheriff del condado Sevier. Franco hace un pequeño cameo como ciudadano del pueblo, sin mucho que añadir al respecto.


sábado, 19 de julio de 2014

Sitges 2014: Últimas novedades

Aquí os traemos las últimas novedades que el personal del Festival de Sitges 2014, con cuentagotas, nos van soltando como perlas, para ir poniéndonos los dientes largos: 

Charla de Ángel Sala en la Fábrica Moritz: “¿Qué veremos en Sitges 2014?” El director del Festival, Ángel Sala, comentará y avanzará novedades de la programación del 47º Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, el próximo miércoles, 23 de julio, a las 19.30 horas, en la Sala de Tancs de la Fábrica Moritz (Ronda de Sant Antoni 41, Barcelona). 

Sitges 2014 calienta motores con cortos al aire libre 

El Festival ha programado dos noches de cortometrajes este mes de agosto, los días 2 y 8 respectivamente, que constituyen un prólogo veraniego del Festival. 

Las dos sesiones incluyen ocho y siete cortos. En ambos casos, contarán con la asistencia de alguno de los realizadores, que presentarán sus piezas. Las dos sesiones son de entrada gratuita. 

Sábado 2 de agosto. Auditori del Mar (Port de Sitges – Aiguadolç). 23 h

Curvas, de David Galán. Un hombre conduce su coche por una carretera solitaria. 6 minutos. 

El último onvre bibo, de Daniel Aguirre & Luna Martín. Epopeya minimalista que narra las aventuras de andar por casa del último ser vivo sobre la faz de la tierra. 9 minutos. 

La sed animal, de Rafa Dengrá. Marina y Rafa investigan una filmación de un extraño exorcismo ritual de 1956. 13 minutos. 

Elixir, de Javier Lozano. Un humilde sastre y su mujer reciben un duro golpe al perder al bebé que esperaban. La visita de un hombre con una extraña y milagrosa poción marcará inevitablemente el destino del sastre. 12 minutos. 

Timothy, de Marc Martínez. Simón es un niño que debe soportar el incordio constante de Sonia, su niñera. Una noche, Simón recibirá una visita inesperada... 10 minutos. 

El martillo de las brujas, de Sol Charlotte. Nina es una chica que ha crecido escuchando los consejos de sus padres y abuelos para no caer víctima de la brujería... 6 minutos. 

Sinnside, de Miguel Ángel Font. Un cuento macabro protagonizado por siete chicos cuyas almas serán el plato principal para un grupo de adultos dentro de un extraño restaurante. 13 minutos. 

Sequence, de Carles Torrens. ¿Qué pasas si te despiertas un día y te das cuenta de que todo el mundo ha soñado contigo? 20 minutos. 

Viernes 8 de agosto. Piscina Municipal (Camí de la Fita s/n). 22 h

¿Qué significan los símbolos?, de Manuel Bartual ¡Bienvenido a nuestra agencia de viajes en el tiempo! Acompaña a Carlos durante la visita guiada a nuestras instalaciones. 8 minutos. 

Hambre, de Efraín Parrilla. Claudio se ha quedado en paro y pasa los días con su mujer Margarita viendo la televisión. Especialmente, programas de corazón. 5 minutos. 

Un día especial, de Daniel Padró. Es el día más feliz en la vida de David; se está a punto de casar con Cristina, la mujer de su vida. 12 minutos. 

Candyhearts, de Joan Martín. Un corto de terror que aúna espectáculos de feria, siniestros vendedores ambulantes y niños. Una combinación casi perfecta. 15 minutos. 

Zona de caza, de Jordi O. Romero. Un mal día lleva a María a ahogar sus penas en un bar musical. Allí conoce a Nicolás, que la invita a su casa en medio de la montaña. 16 minutos. 

Horizonte, de Aitor Uribarri. El mundo conocido acabó, tan solo quedan sus cenizas. En un desesperado intento de volver a reunir a la familia, Ana y su madre emprenden un peligroso viaje. 24 minutos. 

Detuned, de Pau Carbó. Una noche al llegar a casa, Álex es atrapado por el poder letal de una red de televisiones y aparatos eléctricos. 7 minutos. 

La segunda edición del Phonetastic Sitges Mobile Film Festival ya ha anunciado los nombres de los tres miembros que integrarán su jurado. El certamen internacional, dedicado a los cortometrajes de género realizados con smartphones y tablets, responde a una de las voluntades del Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya de adaptarse e integrar los sistemas emergentes de producción cinematográfica y audiovisual. Durante la ceremonia de clausura de Sitges 2014, un jurado formado por el periodista y crítico de cine Blake Etheridge, el cineasta y productor Christian Molina, y el periodista, director y programador Evrim Ersoy, entregarán los premios.

El encuentro AnimaT reunirá talento e innovación

La segunda International Animation Industry Networking Summit (Anima’T) se celebrará en Arts Santa Mònica de Barcelona entre el 15 y el 17 de octubre, con sesiones de pitching, masterclass, conferencias y exposiciones. El encuentro congregará profesionales, talentos y productores del mundo de la animación con el objetivo de establecer sinergias y conocer las novedades de un sector en constante evolución. Anima’T toma el nombre de la mítica sección de animación del Festival y se celebra bajo el amparo de Sitges, organizado por el propio Festival, la Generalitat, TV3, Productors Audiovisuals Federats (Proa) y la asociación Animats y Diboos. 

Doce proyectos seleccionados previamente por un comité de expertos se presentarán ante el Pitching Panel y el público asistente al Anima’T. La inscripción estará abierta hasta el 15 de septiembre. 

Anima’T Networking Summit, que cada año cuenta con un país invitado, se anunciará previamente, para reforzar los vínculos internacionales fomentando la coproducción, la promoción y la difusión de productos de todo el mundo. También, se invitará a un pool selecto de programadores, distribuidores y comissioning editores. 

Convocatoria con requisitos de inscripción en la página del festival.

Crítica: The Invoking

Esta vez Romasanta, se centró en una película poco conocida, llamada “The Invoking” (Sader Rodge,2013) intentando encontrar alguna película salvable entre la multitud de películas de terror que se producen a lo largo del año. Dirigida por el desconocido Jeremy Berg, se convierte así ésta en su primera película después de su corto “Trauma”que consiguió el Audience Award en el Festival de Seattle.

Pero a pesar de un empaque bastante interesante -sobre todo hay que dar un aplauso a la fotografía- y de un paisaje de California un tanto hostil -en varios momentos pensaba que estaba delante una producción australiana-, el film explica la historia de Sam, una chica que hereda una casa de unos familiares y se marcha con unos amigos a inspeccionarla; viendo la originalidad del hilo argumental, el director sabe imprimir buenos encuadres con una puesta en escena elegante pero sigue con tanto rigor los rigores del género sobrenatural, que se suma a ser una más del montón sumando cliché tras cliché.

“The Invoking” ofrece demasiado silencio para zozobrar al espectador -”El Resplandor” (The Shining,1980) de Kubrick sabía manipularnos así- pero no se consigue en absoluto, llevando a cabo una serie de diálogos para dar profundidad a unos personajes que poco nos importan, ya que son tan fríos como el paisaje que nos encontramos delante; cierto es que Trin Miller es la actriz más entonada del grupo -de hecho es la protagonista- cuyas visiones comienzan aparecer poco a poco en que su estancia en su heredada casa se alarga. Cabe reconocer el esfuerzo del director por sacar jugo de situaciones normales para dar estupor -algo que por ejemplo: “Paranormal Activity” sabía hacer y es su única virtud palpable- y lo consigue, aunque por tan poco tiempo y con una dilatación del tiempo tan exagerada, que la tensión no se mantiene más que en contadas ocasiones, por lo que se acaba con aniquilar con el factor misterioso en el que vive a ratos el film.

La verdad, que a pesar de que es una película muy floja y poco atractiva, me impresionó el cuidado visual de la misma, un detalle que me molesta, ya que si se ha tenido un cuidado en eso...porqué no se hace lo mismo con el guión? Pero bueno, creo que es una de esas preguntas que tanto nos formulamos cuando vemos películas que se quedan en tierra de nadie y esta es una más de ellas. Un film demasiado largo para lo que es, la primera escena tensa no aparece hasta llegar a los 50 minutos -si fuera una película de Terence Malick aún aguanto un poco- por lo que se pone a prueba a un espectador que espera que se vaya más al grano y no se de tanto rodeo en una historia que es plana desde su mismo planteamiento.

Al fin y al cabo, “The Invoking” tampoco llega a catalogarse dentro del cine sobrenatural, aunque las visiones son simplemente desconcertantes para Sam que las tiene y provocan cierta angustia, al no poder diferenciar que es real y que no lo es; pero lo demás se vuelve derivativo, aburrido e inconsistente dando lo peor de un cine de estas características y finalizando de la forma más tonta posible. En fin, “The Invoking” no es bizarra, no es serie Z, no es independiente, no es un “direct to video” simplemente es un nada filmado con mucha soltura y elegancia.


jueves, 17 de julio de 2014

Crítica: Torment

A este Heredero del mismísimo diablo le cuesta horrores valorar negativamente una película cuya protagonista es una de las mujeres que con diferencia más le atraen, llegando a la mitomanía más pura y dura, como es Katharine Isabelle, esa gran actriz, generosa y valiente, que declaró que todas y cada una de las oportunidades que había tenido pensaba devolverlas trabajando en proyectos noveles, fundamentalmente canadienses-ella lo es- y preferentemente de terror-que es el género en el que se ha desenvuelto con total frescura en los últimos tiempos. 

Quizás el error es mío, porque esperaba mucho, pero mucho, mucho, de una peli de baja factura, realizada por un directorzucho, Jordan Baker ( The Marsh, El pantano) con un guión flojo de Michael Foster y Thomas Poundy que cojea demasiado. Pero sí, esperaba mucho, no sólo por la participación de una de mis musas del terror (la otra es sin duda Melissa George), sino por la imaginería visual que nos anticipaba el tráiler, con esos asesinos zumbados enmascarados con cabezas de peluche casi cosidas al rostro. Y es que la estética, como bien sabemos tiene mucho que ver con el terror. Identificamos a la primera una garra como la de Freddy o Lobezno, una máscara como la de Jason, los asesinos de Woodsboro en Scream o Leatherface, las caretas de Los extraños entraron de lleno en el ránking de golpe, y esas cabezas de peluche se me antojaban más que deliciosas. 

Sin embargo, Torment es un thriller de terror bastante genérico y deficiente en muchos de sus aspectos. Roza mi adorado subgénero del Home Invasion y lo hace bastante decentemente, pero acto seguido los actores empiezan a correr delante del asesino a zancadas que ni las de la duquesa octogenaria de Alba, mientras el villano de turno, cabeza de peluche no obstante, también va dando pasitos a lo muñeca de Famosa que se dirige al portal. Y no, no estamos en tiempo bala, ni en ralentizado momentaco a lo X Men, es que las habilidades nulas del director para según qué cosas es más que evidente. Pero el mayor problema de la cinta reside en la inclusión de un niño. Hitchcok decía que era horrible trabajar con animales y niños, y aquí las habría pasado canutas el pobre, porque el nene repelente se convierte en el más molesto de los personajes centrales de los últimos años. Uno de esos críos que justifican vasectomías y ligaduras de trompas en masa, y en este caso, hasta el cruel abandono en gasolinera prevacaciones. Un niño cabrón, mal actor, estúpido y que pide un bofetón paterno a gritos. Pero son otros tiempos. Y seguramente el merecido capón con anillo de acero en el anular acabaría en un juzgado de menores y el padre en cuestíón en prisión, así que dejémoslo ahí, de momento. Para redondear el tufo bazofia, el resto de los villanos es a la par que incompetentes, inverosímiles y la solución buscada por el autor con una ridícula vuelta de tuerca final, canta bastante, no sorprende en absoluto y no tiene ningún tipo de impacto en la historia, sorpresa o relevancia, salvo abrir la posibilidad de... Una secuela. ¡Adoro la ingenuidad de estos directorcillos!. 

La movida comienza con una cinta de Nietzsche, filósofo recurrente de pajilleros, perturbados y emos que ven la oscuridad en todo cuanto les rodea, en plan: “Miren, el tipo que les presenta este piniculón sabe quién es Nietzsche”, con una sentencia pretenciosa e innecesaria. Luego vemos a un matrimonio con menos química que Falete y sus ex novios, formado por Robin Dunne (recientemente viudo y con un niño, el “engendro” de la interpretación) y Katharine Isabelle, que en plan de viaje megaromántico se piran a la casa campestre de la difunta mujer con el repelente niño que actúa exactamente igual que mi secadora en el programa cuatro. Allí descubren que alguien ha entrado en casa y que falta un peluche tamaño XXL de un ratón, cómo no, el favorito del niño secadora. 

Previamente hemos visto una intro bastante decente en la que un desconocido masacra a unos vecinos, usando un gore ligerito, como el del resto de la cinta, y ya nos vamos oliendo lo peor. Uno tras uno el director va recitando visualmente todos los clichés habidos y por haber en este tipo de cine, llegando a convertirse en algo propio del Guiness, como las gachas para 1000 personas de mi pueblo en octubre. A saber: Familia con paleto desquiciado asesino nada más empezar; Yuppies de ciudad incautos que se ven atrapados en una zona rural, muy rural, sin cobertura para el móvil; Un guión terrible y unos personajes poco o nada desarrollados; Niño cansino, molesto, odiable; Escenitas de largas tortura con gore ligerito con víctimas mal atadas o amordazadas; Sonido que salta y sube decibelios para asustar al personal con la simple aparición de una sombra o la caída de una hoja; Heroína inmovilizada por el villano, logra soltarse y casualmente encuentra un arma situada convenientemente cerca para defenderse; A pesar de que nuestra chica ha pasado lo peor por una dura prueba física a través del barro, sangrando y mugrienta de barro y suciedad, el pelo y su maquillaje permanecen casi intactos, waterproof, fangoproof, sangreproof, tortureproof, son sus secretos de belleza; Padre que se inmola en beneficio de la familia de la forma más tonta; Las víctimas disparan, golpean, acuchillan a los villanos pero pasan de comprobar si están muertos, en plan “estoy agotada, fijo que la palma con este golpe que le he dado con el cartón del papel higiénico”... Una pena, vamos.... 

Es cierto, todos nosotros hemos visto cosas peores, demasiadas en estos últimos tiempos, pero es que en Torment no hay nada nuevo en absoluto, salvando las ingeniosas máscaras y toda la película es una mezcla remix baratillo de diferentes elementos de otras tantas películas de terror que hemos visto antes. 

Pero volvamos a la máscara ratón. Era sólo era cuestión de tiempo antes de que Disney se lanzase definitivamente al juego de terror y convirtiera a su ratoncito Mickey en icono no sólo de niños sino también de los fans del terror... Vale, es mentira, pero no me dirán que no hacía a la peli más interesante... Creo que lo único interesante en realidad son esas máscaras de los villanos, obtenidas mediante la decapitación algodonera de muñecos high size. ¿Pero, por qué las llevan?... Vale, querían mantener su identidad en secreto, pero casi graparse esas máscaras es un poco ída de olla, sofocante, de la que no se nos da la mínima explicación, y muy difícilmente llevable a la práctica para realizar fechorías a través de los extirpados ojos de cristal de Dumbo, el ratón, el Pato Loco, Mi pequeño gran poney, etc... Una pena, porque la idea mola y se hubieran podido sacar mil justificaciones que nos hicieran la cosa más interesante. 

Torment es una película de la productora Filmax Internacional. La empresa española lanzó y desarrolló esta mezcla de slasher y home invasion en 2013, filmada en Canadá. Logra ser bastante oscura con algunas de sus escenas, que pronto se disipan en errores y meteduras de pata tremendas, lo que hace a la peli cansina y hasta aburrida. 

Pero la familia en vez descubre un oscuro secreto de espera en la cabaña. Niños - parece que no habrá tiempo para que el descanso y la relajación después de todo. la familia Morgan, Liam, de 7 años (Peter DaCunha), que todavía está luchando por aceptar a Sarah (Katharine Isabelle) como nueva madre, recién casada con su padre, Corey( Robin Dunne), así que deciden pasar unos días con el hijo de él, en una agradable casa en el bosque llena de objetos de la primera mujer, recientemente muerta. Cuando llegan allí, los vecinos están desaparecidos, muertos, según hemos visto en el prólogo y la casa ha sido asaltada, está plagada de comida podrida y manchas de sangre en las sábanas usadas, así que llaman a un oficial de la policía local (Stephen McHattie) que resta importancia al asunto y lo ve como una chiquillada, asegurando a la familia Morgan que estarán seguros allí. Pero esas palabras de consuelo sólo permanecen fieles durante las primeras horas, después Liam desaparece la primera noche y el caos desciende sobre los angustiados padres en la forma de cuatro asaltantes sádicos y siniestros con la cara cubierta por las ya remencionadas máscaras de peluche que comienzan a golpear la puerta y acosarles de forma inexplicable o al menos inexplicada y las cosas se ponen muy, pero que muy feas... 

Tras un par de bochornosos intentos, Barker, el director, trata de recuperarse, rodando un film más clásico que mezcle dos subgéneros e introduciendo los elementos familiares para lograr un tono original y al menos diferente, pero en su ingenuidad vuelve a meterse por derroteros de los que no sabe salir y está más perdido que yo en un reactor nuclear. Tomas corrientitas, a destacar las exteriores y nocturnas en las que logramos ver algo, porque en otras, muchas, y ese es otro gran error, ni eso, la fotografía de Boris Mojsovski, si no ayuda demasiado, tampoco perjudica, como  la banda sonora de Trevor Yuile, justita pero correcta.

En cuanto a los protagonistas de la película, bueno, Katharine Isabelle está como siempre impecable, tratando de mover montañas con el equipo equivocado, al final ahondaremos un poco en su filmografía, y Robin Dunne es bastante soso, discutible y mal realizado. Pero la palma se la lleva mi niño secadora, que parece sacado de un colegio especial para niños insoportables esforzados en ser lo peor actor posible, cosa que desgraciadamente logra, hasta el punto de echar de menos a Joselito, nuestro niño ruiseñor en su rol. Los antagonistas, los malvados, están subdesarrollados, no tienen historia de fondo y sólo una o dos líneas de diálogo, que trata de aclarar en un minuto y medio lo más interesante y la única baza de guión medianamente buena que podía haber tenido la historia. La escena-bastante estándar- de asesinatos del prólogo bien podría haber sido cambiada por introducción que aclarase la motivación de estos asesinos, torpes, pero asesinos al fín y al cabo, y de seguro con una dura y violenta historia detrás. 

La peli resulta demasiado similar a muchos otros títulos de terror del pasado, entre ellos la fabulosa “Los extraños” y “Tú eres el siguiente”, que también ofrecen asesinos enmascarados, en el caso de la última como animales, y en este caso de peluche, y algunas escenas y elementos de violencia y torture porn del flojo. Desgraciadamente, Tormento no ofrece ni de lejos la tensión, la convincente acción y resolución de las otras, saltándose de un plumazo todas las posibles dinámicas de creación interesantes. 

El director, tratando más de desconcertar que de sorprender lo suficiente, agrega la adición de una dinámica típicamente familiar para inyectar un poco más de drama en la sobresaturada mezcla de gore, slasher, home invasion, torture... Una madre y padre con algo por qué luchar justificaría a nivel narración temas como el sacrificio, pero eso sólo cuando los actores pueden crear una química familiar convincente. Los Morgan, desafortunadamente, fracasan estrepitosamente por culpa del niño secadora que parece sólo preocupado por fastidiar a la madrastra, a la que considera la única invasora de su hogar. Honestamente, incluso en el caso de tratarse de un niño deprimido por la muerte de su madre, confundido por la existencia de una madrastra, y lo que me quieran decir,Liam es una especie de gilipollas supremo con una actitud sarcástica, y malcriada al que uno, con la conmovida sensibilidad que habitúa, no hace sino desear que caiga de una vez por todas en manos de los peluches sangrientos e incluso en convertirse en un rato en cualquiera de ellos con un hacha gigantesca. 

Estoy decepcionado básicamente porque el guión no explore un poco más las mentes de los asesinos, posiblemente, revelando un evento retorcido que ha causado sus ansias de tener una "familia", y de cómo iniciaron su reclutamiento de miembros, pero la falta de esa explicación y de algunos detalles vívidos no crea más que asesinos sin rostro. Barker no ayuda con su estilo personal de rodar sótanos oscuros, bosques oscuros, y el más oscuro de los rincones oscuros. Podríamos decir que parte de un valiente esfuerzo, pero que es demasiado rápida, fácil, y es comprensiblemente digna de no ser odiada pero sí olvidada al minuto de su visionado. En definitiva, la mayoría de los fans del terror indie pueden saltarse este título sin culpa alguna. La película, no obstante, se proyectó el 1 de marzo de 2014 para su estreno en el Reino Unido, en el Glasgow susto Fest y tuvo reacciones positivas. Jordan Barker recorrió varios festivales más de cine en el 2013 y este año la peli ya está lista para su lanzamiento en DVD y formatos de vídeo a la carta, a través de la Fase 4 Films. 

Lo mejor: Katharine Isabelle, estupenda, preciosa, inconmensurable, que nos trae otra actuación fuerte y convincente de terror. Las máscaras de peluche, sobre todo el ratón. Tiene un buen ritmo en su primera parte. 

Lo peor: Lo demás. El final, cutre salchichero. El niño. “¿Quién puede matar a un niño?”, de Ibáñez Serrador, cambiaría de nombre radicalmente, porque la respuesta, teniendo a este mocoso como objeto sería bien distinta. 

Y como lo prometido es deuda aquí les traigo parte de la (terrorífica) filmografía de mi chica: -88 (2015) [Estados Unidos] April Mullen -See No Evil 2 (2014) [Estados Unidos]Jen Soska, Sylvia Soska -Primary (2014) [Canadá]Ross Ferguson -Hannibal (Serie de TV) (2013) Bryan Fuller. Cómo mejora la segunda temporada con ella... -Cinemanovels (2013) [Canadá]Terry Miles -13 Eerie (2013) [Canadá]Lowell Dean -Torment (2013) [Canadá] -American Mary (2012) [Canadá]Jen Soska, Sylvia Soska -Casi Humanos (Serie de TV) (2011) [Estados Unidos] -30 días de oscuridad 2: Tinieblas (2010) [Estados Unidos] -Hard Ride to Hell (2010) [Estados Unidos] -Rampage.(2009) [Canadá]Uwe Boll -Compromiso para matar (AKA Novio mortal) (TV) (2006) [Canadá] -Everything's Gone Green (2006) [Canadá] -Ginger Snaps III: El origen -Ginger Snaps II - Los malditos -Ginger Snaps II - Los malditos (2004) [Canadá] -Freddy contra Jason (2003) [Estados Unidos]Ronny Yu -Ginger Snaps (2001) [Canadá] -Comportamiento perturbado (1999) [Estados Unidos] -Un toque de infidelidad (1989) [Estados Unidos]Joel Schumacher


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